Muy pronto daremos la cara en todas nuestras actividades, nos veremos frente a frente, y para que ese rostro esté mejor que nunca, aquí te traemos una rutina que hará lucir tu piel hermosa, tersa y saludable. Sigue estos sencillos pasos diariamente y regresa a la normalidad con una mejor versión de ti. Incluyendo tu rostro. 

Limpieza: 

Es importante limpiar la piel de nuestro rostro con un limpiador especial para dicha zona y no con jabón corporal, ya que estos pueden ser muy agresivos con la piel de nuestro rostro dejándola reseca y en algunos casos producir acné. Debemos elegir un limpiador suave según nuestro tipo de piel y utilizarlo al menos dos veces al día, sin importar si nos maquillamos o no. 

Nunca nos iremos a dormir sin realizar esta limpieza en nuestro rostro, ya que, si lo hacemos, las impurezas que se han pegado a nuestra piel durante el día, pueden penetrar nuestros poros y producirnos manchas u espinillas, así como darle un aspecto opaco a nuestra piel. 

Al terminal, seca tu cara a golpecitos, de manera suave para dejar algo de humedad. 

Tonificación: 

Luego de que la piel ha sido sometida a una limpieza, por suave que haya sido, fue una limpieza, por lo cual es importante que la refresquemos y revitalicemos, un tónico facial será nuestro aliado para lograrlo, ya que, ayudará a cerrar los poros, equilibrar el PH y la preparará para un tratamiento posterior.  

Hidratación: 

Luego de que la piel está totalmente limpia y la hemos tonificado, el siguiente paso es darle a nuestra piel ese toque de hidratación que necesita, aplica una crema hidratante suavemente con la yema de tus dedos, este paso le aportará a tu piel elasticidad, luminosidad, suavidad y ayudará a retrasar las líneas de expresión o envejecimiento. Luego de este paso, ponte tu piyama y deja que el descanso haga el resto. 

Protección: 

Aunque no nos vayamos a exponer directamente o por mucho tiempo a los rayos del sol, se ha comprobado que por algún lado nos puede entrar y afectar la salud de nuestra piel, por eso usar siempre un bloqueador complementará nuestra rutina. No olvides tenerlo a mano, y ni se diga si iremos de playa o de piscina. Protege tu piel siempre de los efectos solares.   

Cada 15 días o una vez al mes utiliza una mascarilla especial según tu tipo de piel para darle una ayuda extra. En nuestras sucursales podrás encontrar una gran variedad para cada caso o tipo de piel. 

Te presentamos algunos de los productos para el cuidado de la piel que puedes encontrar al visitarnos:

¡Te esperamos!

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